Mi perro es agresivo con la comida ¿cómo actuar?
Protección de un recurso primario

Dos perros comiendo juntos debería ser algo normal… pero en ocasiones hay problemas.
La agresividad ante la comida es un problema frecuente en nuestros perros (más en machos que en hembras). Puede darse ante otros animales o, lo que es peor, ante los propios dueños. En etología se denomina “agresividad por protección de un recurso primario” y es uno de los problemas más habituales ante los que se enfrentan los profesionales de la conducta. El pronóstico en cachorros o perros jóvenes es muy bueno, siendo más complicada la corrección en relación directa con el tiempo que lleve manifestándose el problema y la intensidad de la agresividad.
Hablemos de líderes, manadas…
La agresividad por protección de un recurso es un problema de jerarquía, pero no caben las actuaciones basadas en el castigo. No funcionarán e incluso pueden agravar el problema induciendo a una escalada de agresividad que puede ser muy difícil de controla, además de peligrosa. El líder es el que maneja los recursos (en este caso es el que proporciona la comida), pero eso no es lo mismo que poner comida-gritar-golpear-quitar comida-volver a poner comida. El perro debe entender a su dueño como el líder que maneja el recurso y que se lo proporciona cuando él quiere. Por lo tanto, ese líder debe ser respetado y no se le puede poner en duda (si peleáramos por la comida mediante el castigo positivo nos convertiríamos en un igual que lucha por el recurso en iguales condiciones y con las reglas del perro, no con las nuestras, y ése no es el camino).
“Es mucho más sencillo atajar cualquier problema de comportamiento en los perros partiendo de la obediencia básica”
Cómo actuar
Podemos encontrarnos ante un problema de agresividad por el recurso comida en sus inicios (cachorro) o en estado avanzado.
En el primero caso (cachorro) será suficiente con no permitir al cachorro que acceda a su comida a no ser que nosotros le demos la orden (refuerzo positivo). Se la tiene que ganar con nosotros, la comida no es un recurso gratis que siempre está disponible. Partimos de la posición de “sentado” -el perro debe mantener hasta que llegue la orden- que puede ser cualquiera que decidamos (nosotros en casa utilizamos un poco ortodoxo “¡ñam-ñam!”). Si el perro no respeta la orden, hacemos que su plato desaparezca de su radio de acción y no le permitiremos comer hasta que cumpla con las reglas del líder, utilizamos el castigo negativo (líder que -repetimos- controla y domina la comida, no domina al perro, son cosas muy diferentes).
En el segundo caso (perro adulto con la conducta que queremos eliminar ya consolidada), utilizaremos la misma técnica, pero la apoyaremos con otras. Funciona realmente bien que nuestro perro asocie que nos acercamos a su plato con algo bueno y, como está comiendo y obsesionado con ello, lo mejor que podemos hacer es aportar “mejor comida”. Si está comiendo pienso, nos acercamos y le arrojamos unos pedazos de salchicha. Tal vez al principio los tengamos que arrojar desde lejos, pero en pocas repeticiones el perro nos asociará con algo bueno y poco a poco podremos acercarnos más hasta llegar a jugar con su comida. Es un proceso lento, que tendrá mejorías y empeoramientos, pero efectivo a medio plazo. Tiempo, paciencia y método.
Por otro lado, también es posible que se trate de una doble protección: la del recurso (comida) y la del espacio (lugar concreto y plato). Si identificamos esta doble protección, debemos cambiar el lugar en el que come el perro e ir rotándolo de forma aleatoria (cocina, pasillo, baño, terraza…) para evitar fomentar la posesividad del perro sobre ese determinado escenario. Y lo mismo podemos hacer con el recipiente, hasta el punto de prescindir del mismo ya que gran parte de la comida se la daremos directamente con la mano ¿hay mayor exhibición por nuestra parte de liderazgo, de control de la situación que darle de comer cuando deseemos con nuestra propia mano?
El papel de la obediencia
Cualquier tipo de adiestramiento en obediencia nos será de gran ayuda y apoyo para solucionar los problemas de comportamiento. La obediencia puede parecer innecesaria más allá de la llamada, pero lo cierto es que ya no se trata de que el perro camine sin tirar de la correa o que nos mire cuando se lo digamos… El verdadero valor de la obediencia, es que el perro aprende a controlarse, aprende disciplina, y todo siempre de acuerdo a nuestras instrucciones (de nuevo el líder organiza, controla, y proporciona recursos). Precisamente por eso es mucho más sencillo atajar cualquier problema de comportamiento partiendo de la obediencia básica, aunque sea algo que en principio y en apariencia no tenga mucho que ver. La obediencia son las raíces, los cimientos, y sobre ellos podremos construir mucho más de lo que imaginamos, además de solucionar problemas como sucede en esta ocasión.







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No entiendo eso del lider que domina la comida pero no domina al perro. Un lider, si es lider, domina la comida, el paseo, las despedidas, toda la relación con su perro. Eso es dominar al perro. No se puede ser lider y no dominar ciertas facetas de la vida con el perro, porque entonces no se es lider y el esfuerzo por dominar la comida no servirá de nada.
Si nos quitamos de la mente eso de que dominar al perro es castigar, haremos mucho bien a los perros.
Es la eterna discusión, dominar al perro no es lo mismo que dominar todo lo que rodea al perro. Saludos.
A ver si te puedes explicar un poco.
Saludos.
Hola Vicente. Incluso entre los partidarios del instintivismo encontrarás mayoría que ante problemas de “protección por un recurso primario” prefieren soluciones basadas en el castigo negativo y el refuerzo positivo. O lo que es lo mismo, dominar el recurso, no al perro.
Emplear el castigo positivo ante este problema lo podríamos discutir entre tú y yo mientras tomamos una cerveza, pondríamos argumentos a favor y/o en contra, experiencias… pero lo que es seguro es que ninguno de los dos se lo recomendaríamos a nadie porque es delicado y -sobre todo- peligroso.
Estoy de acuerdo en lo del castigo positivo y por eso no tenemos que discutirlo, pero dominando el recurso se domina al perro, aunque, evidentemente, comida y perro sean cosas distintas fisicamente; a no ser que queramos un dominio “ligh” de la comida solo para aliviar el problema por miedo a que nos llamen maltratador. Como bien dice el artículo, el lider es el que domina y maneja la comida; y añadiría que es el que domina todas las situaciones, porque no se puede ser lider solo para la comida.
Vicente,el castigo positivo no es lo mismo que el castigo negativo.
El castigo positivo añade algo malo y el castigo negativo,retira algo bueno.
En adiestramiento en positivo se utiliza el refuerzo positivo (algo bueno comienza) y el castigo negativo (algo bueno termina).Como ves no es lo mismo ,pegarle una voz o darle un golpe,(castigo+) que atarle si no nos hace caso y se acabo la libertad (castigo-).
Ana, las dos maneras, dar golpes o voces y atarle si no hace caso, tienen la misma raiz: métodos de educación humana aplicados al perro. Por lo tanto, son iguales de poco efectivos, aunque uno menos violento que el otro. No son efectivos ni en humanos ( a veces si, pero momentáneamente); pues mucho menos en perros. El atarle si no obedece es un castigo para el niño, pero no tiene porqué serlo para el perro; muchas veces lo considera un premio.
La obediencia a las órdenes no es natural para el perro y siempre habrá problemas con eso. En la naturaleza, los perros y lobos van en manada y no hay órdenes que obedecer. Los seguidores siguen a los líderes por instinto de supervivencia, ya que el líder da seguridad a la manada.
Mientras más aprendo del instintivismo, menos órdenes doy a mi perro y más me sigue.
hola, yo tengo un bichon maltes de 4 años y es un amor de perro, pero hace casi cinco meses encontre abandonada a una bodeguera andaluza de 2 meses en un parking d mi trabajo, y decidí quedarmela, la perra es muy cariñosa sobretdo conmigo, pero con mi otro perro no, la verdad que cuando les pongo la comida, es un problema, los he separado de habitación para comer, pero la perra cuando le pongo la comida esta pendiente de cuando se la pongo al otro perro y no se he comido la suya y ya quiere quitarsela al mio, y bueno le riño y no la dejo, pero cuando ella acaba, viene buscando la comida del perro, y aunque este se la haya acabado, como el se acerque cuando ella esta oliendo el plato, se eriza toda y lo ataca, debido a esto, he tenido q llevar al otro perro al veterinario, pq tiene una contractura en la esplada, el mio no se defiende ni nada, ella tiene el control y eso no m molesta solo q cuando se trata de comida, ya voy con miedo, pq el mio si ella lo mira o esta cerca el ya no come, y esta muy raro de carater, no quiere estar conmigo cuando siempre estabamos juntos y aunque yo le hago sitio no quiere, ya ni me mira… espero q podais orientarme en que puedo hacer, m encuentro perdida, y no se si sere capaz de controlar esa situacion les quiero a los dos y no quiero desacerme de ninguno de ellos…
Hola Carmen,
No es fácil entender lo que está pasando sin verlo. Sí te podemos dar una recomendación genérica que es útil en muchas situaciones:
Reparte la comida a lo largo del día en 3-5 veces. Así conseguirás evitar la ansiedad, y también tienes muchas más oportunidades para corregir el comportamiento de protección.
La primera “norma” a seguir sería no permitir que se salga con la suya (estaríamos reforzando el comportamiento agresivo), esto es: si gruñe (o mejor aún, simplemente con que cambie su lenguaje corporal), se retira la comida (acompáñalo de un lenguaje corporal por tu parte claro y contundente; se la quitas y te vas a hacer otras cosas “ni caso”, ni una voz ni nada). Esperamos unos minutos para que recupere la tranquilidad y lo volvemos a intentar, así tantas veces como sea necesario.
También puedes poner muy poca comida… si te “portas bien”, un poco más, si te sigues “portando bien”, otro poco. De esta forma, al tener muchas oportunidades de que se produzca el conflicto, también aceleras las oportunidades de aprender el comportamiento correcto.
Recuerda que la comida “se la tiene que ganar”, unos ejercicios de obediencia, aunque sea muy sencilla, siempre vendrán bien (no te doy el bol hasta que no estés sentada y tranquila…).
Por último, comprueba que en diferentes emplazamientos sucede lo mismo, o no (dales de comer en la cocina, la terraza, en otras habitaciones…).
En cualquier caso no es un proceso rápido, así que no desesperes si no “funciona” con rapidez. Y son recomendaciones genéricas, no concretas para tus perros.
¡Suerte!
hola soy lorena y tengo un cocker de casi nueve meses, ultimamanete se esta volviendo agresivo con la comida, gruñe cuando el esta comiendo y alguien se acerca, a mi que soy su dueña me gruñe cuando lo acaricio mientras come, yo considero que eso no deberia pasar ya que el perro debe tener la comfianza de que nadie y menos su dueña va a sacarla la comida ni nada parecido. me da inquietud porque mi casa esta siemrpe llena de chikos chikitos. pienso que tal vez por eso tambien se esta volviendo agresivo, los nenes son chikitos y tienden a molestarlo. trato de corregirlo pero no m esta dando resultado, espero su respuesta gracias
Hola Lorena,
Tu caso no es raro, pero eso no quiere decir que lo debas tolerar. Es muy importante que tu perro te entienda como dueña de los recursos (en este caso la comida). Puedes hacerlo mediante ejercicios de obediencia (por ejemplo que el perro no coma hasta que se lo indiques), evitar todas las situaciones estresantes y transmitir confianza. Por otro lado, es muy importante, tener cuidado con los niños, que en su inocencia pueden “molestar” al perro en el momento menos oportuno. Si no observas mejoría, es conveniente dirigirse a un especialista que te aportará las soluciones concretas para vuestro caso.
Saludos.