La técnica de César Millán
doogweb
12th Abril 2012
Buen timing… y patadas en la tripa

Así titula Anna Jane Grossman su artículo publicado en Huffington Post. Anna efectúa un crítico repaso sobre las teorías de César Millán, explica lo que es el castigo positivo y cómo las técnicas de Millán le recuerdan a las de la adiestradora Barbara Woodhouse, que fue muy conocida en Gran Bretaña hace cincuenta años, y reproduce una técnica de la época descrita en un libro de 1970: “Si tu perro persigue a los coches, asegúrate de que un amigo pase con su coche despacio cerca tuyo… Entonces, cuando el perro se abalance contra el coche, tírale un libro (a ser posible grande y de tapa dura) lo más fuerte que puedas asegurándote de que le das al perro. Nunca he tenido que repetirlo más de dos veces”.
Además de los métodos de Millán con los perros, muy criticados también por un buen número de adiestradores, etólogos y veterinarios, Anna Jane Grossman comenta el grave error que supone achacar los comportamientos del perro al “estado espiritual de las personas”, y para ello se apoya en los estudios científicos que demuestran que, hoy por hoy, se conoce mucho más acerca de la modificación de conductas en animales, que sobre el cerebro humano. Ya se sabe… A César Millán o lo amas… o lo odias.
Por cierto… La noticia estaba ilustrada con el vídeo “César Millán kicking dogs” (una recopilación de “toques” y patadas en diferentes capítulos de la serie “El encantador de perros”, que llevaba meses en Youtube… y que curiosamente a raíz de este artículo ha sido eliminado por reclamación de National Geographic. Si te lo perdiste, ya no lo podrás ver, al canal norteamericano no le han gustado demasiado las duras críticas de Anna Janne Grossman.
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Temas Adiestramiento/Deporte, General
Anna Jane Grossman, Artículo César Millán en Huffington Post, César Millán, El encantador de perros, Opinión César Millán en Madrid
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El castigo positivo, nos guste o no, se da en la naturaleza y es una forma muy rápida y eficaz de aprender, hablando de casos extremos que parecen los únicos que entendemos, respuestas rápidas ante estímulos que pueden ser peligrosos para nosotros. En ello se basa, por ejemplo, el uso del collar eléctrico. Los toques con el talón no son un invento de César y, como todo en la vida, hay que saber cómo aplicarlo, con qué intensidad y bajo qué circunstancias. Hacer demagogia y jugar con la ignorancia de la gente es muy fácil. Pero yo no he trabajado con ningún sólo perro al que haya hecho daño y que no haya salido más feliz que entró. Y la mayoría han recibido algún castigo positivo o negativo.
Por cierto, ya que se usa tanto la palabra, deberíamos molestarnos al menos en conocer su definición:
Castigo positivo: Administración de un suceso (en el caso típico, un estímulo aversivo) siguiendo contingentemente a una respuesta dada, que tiene como efecto una disminución en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta.
Esto incluye una mirada, el típico “no”, un simple toque con los dedos totalmente inocuo físicamente pero con un mensaje claro: lo que haces no es apropiado, deja de hacerlo.
Castigo negativo: Omisión o interrupción de un estímulo de forma contingente con la emisión de una respuesta, a resultas de lo cual se produce una disminución en la fuerza, la probabilidad o la tasa de ésta.
Cuando dejas de devolverle el saludo a tu vecino del cuarto, que un plasta, en el ascensor provocando un silencio incómodo, le estas aplicando un castigo negativo. Probablemente acabarás extinguiendo su conducta y dejará de saludarte también. En el mundo del perro, con cachorros, para que dejen de morder durante el juego se emite un chillido agudo y se deja de jugar con él unos segundos (se le retira un estímulo, el juego, de forma contingente a la mordida: castigo negativo)
Aprender a utilizar el castigo requiere años de práctica y trabajo. Si nos sentimos más cómodos llamándolo corrección, adelante, pero lo queramos o no es una forma de aprendizaje seleccionada evolutivamente seleccionada por su utilidad y eficacia.
A colación…
Ian Dunbar también habla brevemente del castigo en este vídeo de TED TALKS y es un afamado positivista en la educación canina.
Me he mantenido apartado un tiempo, desde que murió mi perro, de las noticias y del mundo del perro, pero vuelvo a tener ganas de leer y aprender.
Gracias a las llamadas técnicas de Cesar, que no son técnicas, sino un estilo de vida y de relación con el perro, ni son de Cesar, porque él no las ha inventado, los últimos años con mi cocker fueron los mejores. Gran parte de los problemas de comportamiento, que empezaban a preocuparme seriamente, se esfumaron. Siempre fué muy sociable y nada agresivo, pero el correr como una fiera a la puerta cuando llegaba alguien se acabó, lo mismo que el ansia y los saltos cuando iba a ponerle la comida, el ponerse en medio de la gente, el arañar la puerta impaciente para entrar o salir antes que yo, y la lucha y los sofocones (incluso me llegó a morder varias veces)cuando iba a bañarlo desaparecieron y cuando le hacía los gestos se iba al baño solo, y con un pequeño tironcillo del collar se metia dentro sin problemas.
El programa me lo recomendó un amigo veterinario, pero tardé en empezar a verlo porque pensé: bueno, un programa de perros más. Pero me encendió la bombilla el primer programa que vi. Pero no es suficiente el programa, hay que leer libros que complementen y refuercen su mensaje, sobre la vida natural y los instintos.
Hace poco ayudé a un amigo cuyo perro no queria salir a la calle. Tenia tres meses y estaba dejando por imposible sacarlo a la calle, con un miedo terrible a bajar las escaleras. Pues tardé una media hora en lograr que bajara las escaleras, y tres sesiones en tres dias para que bajara por sí solo sin obligarlo. Quien crea que lo maltraté para conseguirlo o que me tuviera miedo se equivoca.
Y las críticas destructivas y la envidia parece que estan en la naturaleza humana. Siempre aparecen cuando hay éxito de unos y fracaso de otros. Pasa hasta en el deporte: cuando en un pais no hay deportistas buenos se acusa a los del pais vecino de dopaje y se hacen videos ridiculizandolos. Incluso escribieron un libro titulado Los secretos de Armstrong; por supuesto en frances.
Saludos.
Vaya Vicente, siento lo de tu cocker. Espero verte de nuevo a menudo por aquí.
Un abrazo.
Quiero aclarar un par de cosas que comenta Olga. Primeramente, el positivismo es una escuela filosofica. La educacion canina en positivo (ECP) es otra cosa diferente. En segundo lugar, la ECP utiliza el refuerzo positivo y tambien el castigo negativo. Castigo es por definicion cualquier cosa que disminuya la frecuencia de un comportamiento y por lo tanto no existe la educacion sin castigo. En cuanto a la utilizacion de castigo positivo, discrepo de tu opinion. Naturalmente que existe en la naturaleza y los perros, en particular, son unos maestros utilizandolo, pero eso no significa que en la relacion perros-humanos sea conveniente. En muchos casos, el comportamiento del perro es solo la parte visible del problema. Por ejemplo, si un perro sufre un elevado problema de stress cronico, es posible que gruña de vez en cuando. Si reprimimos el gruñido con un castigo positivo, es muy probable que el perro deje de gruñir y gestione de otra manera su stress Esa manera, puede ser mordiendo.
La decision de educar desde el respeto o a base de noes, de toques y pataditas, que seria como educar a un niño a base de gritos, collejas y azotes es de cada uno y es evidente que es mas fácil castigar lo que no nos gusta, que ser un buen guia.