Verdades y mentiras sobre el “adiestramiento en positivo”

¿Qué es en realidad el “adiestramiento en positivo”?

“Adiestramiento en positivo” se está convirtiendo en un término demasiado manido, una moda a la que todo el mundo se apunta, o viceversa, se critica argumentando que es una utopía imposible de llevar a la práctica en el mundo real. Como suele suceder, el exceso de información puede convertirse en desinformación o en mezcla de conceptos.

Verdades y mentiras sobre el “adiestramiento en positivo”.

1. El adiestramiento en positivo se basa en el empleo del clicker. FALSO. El clicker es una herramienta que se puedo –o no– utilizar englobada en un programa de adiestramiento positivo o tradicional. El clicker por sí mismo no implica un tipo de adiestramiento en concreto.

2. En el adiestramiento en positivo se permite todo, no existen las correcciones. FALSO, por supuesto que existen las correcciones, simplemente no se emplean castigos positivos. Sí se emplean castigos negativos (ausencia de refuerzo), lo que lleva a la extinción del comportamiento no deseado.

3. El adiestramiento en positivo no sirve para reconducir conductas, sólo para crearlas. FALSO.

Adiestramiento en positivo no implica ni crear ni reconducir, se trata de replantearnos nuestra relación con el perro y utilizar métodos respetuosos en los que prima la relación con el perro y su bienestar físico a la vez que emocional ¡y además más efectivos!

4. Cuando se acaban las salchichas… el perro deja de hacer caso. FALSO. El adiestramiento en positivo no se puede reducir al empleo de un clicker o un puñado de salchichas. Existen muchos más refuerzos que bien aplicados cumplirán perfectamente la función de “premio”. ¿El más importante? El propio guía.

5. Con el adiestramiento en positivo no existe respeto por parte del perro hacia el humano. FALSO. No hay miedo, pero el miedo no es respeto. Muy al contrario, se crea un vínculo y una complicidad que no existiría de otra forma.

“Un humano comportándose como un perro es tan absurdo como un perro comportándose como un humano”

6. Pero los perros en libertad no emplean el positivismo ¿por que lo tenemos que hacer nosotros? VERDADERO (A MEDIAS). Los perros en libertad no existen (serían perros asilvestrados en todo caso). El comportamiento de licaones, lobos, zorros… no se puede comparar con el de los perros. La relación perro/humano es única en el reino animal, y como tal tiene sus peculiaridades de una relación interespecies en la que el humano es el dueño de los recursos, y es justo. Un humano comportándose como un perro es tan absurdo como un perro comportándose como un humano.

7. El adiestramiento en positivo no sirve en casos de agresividad. FALSO, es radicalmente todo lo contrario. Responder a la agresividad con más agresividad lleva a una espiral difícil de controlar (¿y si está provocada por miedo, o por una lesión o problema físico?. El primer paso para corregir la agresividad es identificar el origen de esa agresividad, después trabajar.

8. Esto del adiestramiento en positivo es para los delfines, no para los perros. FALSO, el entrenamiento de cetáceos ha supuesto grandes avances en este sentido por la imposibilidad de poderlos manipular físicamente o castigar para conseguir resultados, pero el llamado “adiestramiento en positivo” es perfectamente válido para cualquier especie animal, sea perro, delfín… o humano.

9. Es difícil aplicar correctamente el adiestramiento en positivo para conseguir resultados. VERDADERO… a medias. Aplicar correctamente los diferentes recursos y técnicas requiere unos mínimos conocimientos. Hacerlo bien no es tan sencillo como atiborrar al perro de salchichas… ¡pero tampoco es hacer una ingeniería!

10. Entonces ¿cuál es el secreto del adiestramiento en positivo? Fácil, se trata de enseñar al perro “acertar”, a hacer las cosas bien, no de corregir equivocaciones. Las situaciones se pueden crear sin tener que esperar los errores del perro, por eso -además de todo lo expuesto- conseguiremos resultados más rápidos.

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17 thoughts on “Verdades y mentiras sobre el “adiestramiento en positivo”

  1. Con lo fácil y razonable que es la teoría sorprende comprobar cuan difícil es la práctica.

    Lo que me fastidia es no tener a un Jaime Vidal (“Santi”) cerca. Es difícil encontrar a personas competentes en esto del adiestramiento en positivo. Yo mismo contraté a un supuesto adiestrador en positivo y para que mi perro no tirara en el paseo lo cogía en peso ahorcándole con el collar (y no me lo estoy inventando, sorprendente pero tal cual lo cuento. Y digo que sorprende porque se anunciaba como “adiestrador en positivo”). Lo tuve que echar de casa, lógicamente.

  2. Alto y claro. En sólo 10 párrafos no se puede explicar mejor. Me ha encantado eso del “humano haciendo de perro”, alguno debería darse por aludido, jjajjajjaaa. Gracias por trabajar por una educación en positivo.

  3. Y por lo que puedo entender del articulo, jamas le decis a un perro un NO firme tras un conducta no deseada, ¿verdad?… al fin y al cabo no aplicais castigo positivo, y ese “NO!!” lo es.

    Por lo que puedo entender de este articulo… Premias conductas deseadas, ignorais las no deseadas… jamas se aplica castigo positivo (añadir algo desagradable tras la conducta no deseada), pero si el castigo negativo (retirar algo agradable, como puede ser ignorar al perro tras una conducta no deseada, y que quiera nuestra atencion).

    ¿Por que se llama adiestramiento en positivo si tambien se aplica castigo (aunque sea el negativo)? y ¿de verdad jamas habeis utilizado un NO!! en el adiestramiento en positivo? porque si lo haceis ya estais ejerciendo castigo positivo.

    Y me sigue sin quedar claro que se hace con las conductas autoreforzantes.

    Si algun adiestrador en positivo me puede iluminar se lo agradeceria

      1. Gracias por la pronta respuesta. He leido, y me han resultado interesantes los articulos, pero no me han aclarado mi duda. Yo hablo de conductas autoreforzantes que no deseamos. Pongamos como ejemplo un perro que le encanta hacer agujeros en el cesped. ¿Como enfoca el adiestramiento en positivo esa modificacion de conducta? ¿Con castigo negativo? si es autoreforzante de nada servirá… o el adiestramiento en positivo encuentra positivo, valga la redundancia, hacer un time-out, por ejemplo en un transportin?

        Sobre la indefension aprendida totalmente deacuerdo, al perro siempre hay que dejarle una salida. Pero es que ese articulo demuestra en si que el adiestramiento en positivo no es en si positivo (desde mi punto de vista, claro esta).

        He leido por esta web un comentario muy interesante de un usuario, donde se venia a decir algo asi como que porque el adiestramiento positivo da tanta importancia a generar malestar fisico al perro, pero no emocionalmente.

        Y por ultimo una pregunta concreta… ¿en el adiestramiento en positivo se podria decir un NOOO!! energico ante una conducta no deseada?

        Gracias de antemano

        1. Intentaré responderte (vaya por delante que aunque me muevo en círculos “positivistas” no comparto los planteamientos al cien por cien)…:
          Respecto a los comportamientos autoreforzantes, evidentemente no funcionará una extinción, lo comentábamos en este otro artículo. Un comportamiento autoreforzante se debe atajar desde otros protocolos que dependerán de cada caso concreto.
          Hablando del “no”… Esa misma conversación la he tenido con adiestradores “extremos” del positivo. En mi opinión una cosa es el adiestramiento o la modificación de conductas desde el respeto, y otra muy diferentes es el positivismo radical (que en mi opinión tiene enormes carencias).
          Los mecanismos de aprendizaje son claros, pero lo que no está tan claro (porque dependerá de cada perro como individuo sensible y de cada adiestrador y sus habilidades) es donde está la frontera de lo “aceptable” o “recomendable”. Pero desde luego, que yo sepa, ningún perro se ha traumatizado por un “no” a tiempo (aunque aquí también habría que matizar acerca del “no informativo”).
          En mi opinión el adiestramiento se debería basar en enseñar al perro a acertar mostrándole el camino, en lugar de cortar en el perro los errores castigando los fallos. Si eso es “adiestramiento en positivo” o no, también depende de la interpretación de cada uno.
          Saludos.

          1. Muy interesante la respuesta. Mi forma de ver las cosas es la no generalización. No creo en el positivismo en si como sistema, creo en trabajar a favor del perro (por lo que seguramente estemos de acuerdo en las formas, mas alla de las definiciones). Desde mi punto de vista lo mas importante en una eduacion canina es el individuo, es por eso que no creo en los sistemas cerrados. Te puedo segurar que he conocido perros que con un “No” energico se afectan muchisimo, e individuos que con un cachetazo en el culo, hecho de forma energica y simulando enfado, no se han afectado lo mas minimo. El No informatico es una buenisima forma de INFORMAR, pero habra momentos que haya que reñir, tras un No informativo fallido. Entiendo la educacion/adiestramiento canino como un trabajo multidisciplinar, donde debemos ejerecer el estimulo (refuerzo negativo, positivo, castigo positivo y negativo) en la justa medida a lo que se busca en base a multitud de parametros (que eso es lo realmente dificil) y con una maxima, siempre a favor del perro, es decir, ¿por que trabajar algo en negativo si se puede hacer en positivo?, pero sin descartar que habra momentos que haya que trabajar estimulos negativos (el mismo adiestramiento en positivo lo hace con su castigo negativo). El gran problema que veo en el positivismo como sistema, es el mismo que veo en el adiestramiento en negativo… la generalizacion del perro, quitandose herramientas que son necesarias para trabajar con muchos tipos de perros (blandos y duros). Al fin y al cabo ya hemos visto que ha ocurrido cuando se ha intentado establecer el positivismo en los niños en los ultimos años jejej

            Un saludo

  4. Totalmente de acuerdo contigo, Jose. Creo que lo mejor es combinar las diferentes técnicas en función de cada individuo y cada situación concreta.
    Un saludo.

  5. Jose, me ha encantado tu forma de exponer y lidiar con un tema tan espinoso y llevado a múltiples errores y engaños(seguramente por desconocimiento o por estar los discípulos bien “adiestrados”). Conozco un par de casos de perros atropellados, uno de ellos muerto, por usar y confiar exclusivamente el adiestramiento en positivo(gran palabra con gran efecto publicitario, quien utiliza otros métodos son sistemas negativos o maltratadores, no?). Los positivistas no cuentan toda la verdad como se ha demostrado en vuestro pequeño duelo. Llegado el momento se quedan sin respuesta, porque no la hay, sobre todo en conductas autorreforzantes. Me gustaría ver antes de dejar este idílico Mundo, ver a un positivista como consigue una llamada fiable para evitar atropellos y perdidas, por ejemplo, en un perro de caza con entusiasta búsqueda despues de haber despertado de manera casual o provocada su instinto selectivo de perseguir y recorrer grandes distancias en busca de animales salvajes. Le daría 5 toneladas de salchichas ahumadas y 3 años para intentarlo. Mi enhorabuena Jose por tu inteligente y lógico razonamiento.

  6. Se escribe mucho sobre el adiestramiento positivo pero en la práctica resulta una estafa y un método peligroso en la mayoría de las ocasiones.

    Mi afirmación se basa en los numerosos clientes de adiestradores en positivo que después de gastarse un dineral no consiguieron nada, como por ejemplo aquellos que confiaron la educación de sus cachorros a un positivista y con el paso del tiempo dieron lugar a unos problemas de agresividad hacia los dueños que acabaron con el sacrificio del animal, o los perros atropellados porque no respondieron a la llamada de una forma efectiva, o los trastornos de ansiedad con terapias costosas e interminables que nunca terminaron de extinguirse.

    ¿Pero quien posee esta información?, los veterinarios que son los que atienden y “duermen” a los animales, muchos tienen la mosca detrás de la oreja pero prefieren el silencio al escarnio público, y sobre todo los adiestradores profesionales que les llegan dueños angustiados con este tipo de perros después de pasar por las manos de dos o tres adiestradores en positivo, que no eran educadores de pitiminí sino de profesionales del sector muy asentados en el mercado.

    Excepto los afectados por este engaño masivo que nace del desconocimiento o de la imposibilidad de algunos de ejercer cualquier tipo de liderazgo sobre nuestras mascotas, muy poca gente sabe realmente la estafa que supone este método. Ellos, los educadores que se autodenominan “amables”, son los más mediáticos y les resulta muy fácil afirmar que tal o cual técnica es una aberración cuando los receptores del mensaje son profanos en la materia, en cambio tanto los profesionales que trabajan de forma eficiente resolviendo problemas que ellos son incapaces de resolver como los clientes que son los verdaderos beneficiarios de su saber hacer, ni pueden ni quieren explicar cómo hacen su trabajo por temor a que los fanáticos y sus ignorantes seguidores se les tiren al cuello.

    Pero alguien hará algún día un estudio sobre la escasa efectividad del método en positivo y difundirá las consecuencias de su nefasto proceder, entonces habremos dado un paso de gigante en pos del bienestar de nuestros perros.

    Un saludo.

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