Cómo usar el Kong

Trucos para mejorar la efectividad del Kong

Cómo usar el Kong con perros aburridos o con ansiedad por separaciónEl juguete que conocemos como Kong resulta muy útil para combatir estados de ansiedad por separación, aburrimiento y otros trastornos de conducta que suelen desembocar en destrozos por toda la casa. Pero hay solución, porque con este juguete el perro tiene que poner en funcionamiento todas sus habilidades para conseguir lo que quiere, que no es otra cosa que extraer el alimento que se oculta en el interior, lo que además crea en el perro un importante estímulo mental al tener que solucionar problemas. Pero claro, para que todo «funcione» y consigamos entretener durante el suficiente tiempo al perro aburrido o estresado, hay que usar correctamente el Kong. Debemos tener en cuenta los tres puntos siguientes:

1. Elegir la talla adecuada. Existen modelos de Kong para cachorro (blandos y pequeños, se diferencian por el color blanco y azul), de diferentes tallas (apropiados para todas las razas de perros, en color rojo) e incluso diseñados para perros con mandíbulas muy potentes (en color negro). De los tres tipos de Kong estándar, existen a su vez diferentes tallas para poder elegir la adecuada al tamaño del perro. Un consejo: Siempre es mejor que el Kong sea un poco grande a un poco pequeño, así evitaremos posibles problemas por atragantamiento. Si detectas que tu perro destroza con facilidad el modelo de color rojo, es que ha llegado el momento de pasarse al Kong negro.

2. Usarlo en combinación con comida. Un Kong por sí solo no deja de ser un juguete más, pero ¿cómo usar el Kong bien? Lo importante es hacerlo atractivo, rellenarlo de «comida» más o menos difícil de extraer. Algunas buenas «recetas» para rellenar correctamente el Kong son:

  • Tapar el orificio de la base con algún producto alimenticio pastoso (por ejemplo queso fundido o similar), añadir pienso y tapar el segundo orificio con el mismo u otro alimento. En todos los manuales de la marca se habla de mantequilla de cacahuete, pero además de que no es fácil de encontrar en España, resulta especialmente sucio para perros que viven en un piso.
  • Misma operación, pero en el interior incluiremos algún resto de comida, por ejemplo carne, y congelamos. Al día siguiente tendremos un perfecto helado de Kong listo para jugar con él durante horas.
  • Lo mismo que los dos anteriores… pero en el interior ponemos pedazos de fruta, por ejemplo manzana que tiene un sabor agradable para la mayoría de los perros. Lo podemos congelar, o no.
  • Y el remedio de emergencia para cuando no hay tiempo o se nos ha olvidado prepararlo el día anterior: rellenamos el Kong con queso en lonchas, preferiblemente de alguna variedad muy suave. Simple pero efectivo.
  • En todos los puntos anteriores una buena idea para que el Kong resulte aún más atractivo, es dejar parte del alimento (o, por ejemplo, una simple galleta) asomando por el orificio mayor, el de la base. De esta forma se lo ponemos fácil al principio, incitándole a seguir. Es como una llamada… «Eh… si sigues por aquí hay más de eso que te gusta».

3. Es importante verificar cuánto tiempo tarda el perro ante su «desafío Kong». Normalmente, la carga que los primeros días le suponía un par de horas de diversión, con un poco de práctica pasa a ser de sólo unos minutos. De poco nos servirá un Kong si dejamos solo al perro durante cuatro horas, y se lo acaba en los primeros minutos.

Importante: A medida que el perro aprende y tarda menos en solucionar el «desafío Kong», debemos incrementar el nivel de dificultad para que el juguete siga siendo realmente efectivo

Otro tema relacionado sobre el aprendizaje de los perros y la «memoria mecánica» aquí.

En algunos casos, por ejemplo con animales bajo el síndrome del «perro melindroso», o simplemente malos comedores, podemos recurrir al Kong (o mejor dicho a varios Kongs) para suplir parte o toda la comida. Gracias a que el perro se ve inmerso en el desafío que supone obtener las bolitas de pienso, lo irá ingiriendo sin apenas darse cuenta. En definitiva, el límite lo pone la imaginación, se pueden utilizar infinidad de alimentos en el interior del Kong, eso sí, no olvides que saldrán de ahi y es más que posible que acaben rodando por el suelo, manchándolo si se trata de mantequillas, helados o similares.

Otra buena opción si tus perros viven al aire libre -me la comentaba un buen amigo, que la emplea con sus perros para que no le destrocen el jardín- es aprovechar que el Kong se puede atar para colgarlo de los árboles (a baja altura eso sí), de tal forma que el perro se entretiene con la comida y también con el vaivén del juguete (gracias Luis por compartir la idea).

Kong para solucionar problemas de comportamiento
El juguete Kong permite solucionar o paliar problemas como la ansiedad por separación o el aburrimiento.

3 comentarios en “Cómo usar el Kong

  1. Me ha encantado el artículo y me viene mas que bien para ponerlo en practica con mis dos beagles-devoradores-de-paredes. Ahora uso huesos de piel de búfalo pero tengo el problema que les quita el hambre. ¡Gracias!

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