Jane Kelsall Morecan, y su visión de la educación canina

«En mi opinión, uses el método que uses, des el premio que des, lo más importante es que siempre haya respeto hacia y con el perro, y nunca ningún tipo de daño físico ni psicológico».

En doogweb nos preocupa mucho la educación de los perros (o mejor dicho, también la de los dueños de los perros), y por eso intentamos bucear entre los profesionales, siempre buscando información fiable, crítica y documentada. Jane Kelsall, de Educación Morecan (Toledo), nos responde alto y claro a todas las preguntas, aportando información y pautas a seguir muy útiles.

Jane Kelsall de Educación Canina Morecan

En tu escuela canina empleáis las técnicas más modernas de “educación en positivo”… ¿Qué es lo que resume ese concepto, realmente no existe ningún tipo de castigo?

Existe mucho debate y desacuerdo sobre lo que es la “educación en positivo”. Dentro del mismo mundo de positivistas habrá un educador que, para que un perro suelte un objeto, lo coge del collar y lo levanta hasta que lo suelta, por lo que dicho educador defiende tal acto diciendo que el perro no sufre y por lo tanto es positivo.
Claro está que algunos educadores no estamos de acuerdo, como es mi caso; Sin embargo, intento no juzgarlo por llamarse “positivista” porque al fin y al cabo a mí no me importa lo que se llame, o cómo se llame la educación. Lo que me importa es lo que se hace. Por eso, en cuanto a mi trabajo, intento evitar el término “educación en positivo”.
En mi opinión, uses el método que uses, des el premio que des, lo más importante es que siempre haya respeto hacia y con el perro y nunca ningún tipo de daño físico ni psicológico.
Sí, uso el castigo, pero el castigo negativo, es decir la ausencia o la retirada de un premio cuando un perro ofrece una conducta no deseada o no ofrece la conducta que busco de él. Un ejemplo: le pides al perro que se siente pero no lo hace (en este caso, el perro ya debería saber lo que es la orden de sentarse). En vez de darle un tirón del collar o empujarlo de la cadera, simplemente no se le da el premio. Él buscará la forma de conseguir su premio y para ello tendrá que pensar y claro que lo ayudaré.

«A mí no me importa lo que se llame, o cómo se llame la educación. Lo que me importa es lo que se hace. Por eso, en cuanto a mi trabajo, intento evitar el término «educación en positivo»”.

Jane Kelsall de Educación Canina MorecanTodavía hay gente que sólo cree en el conductimo básico ¿Es posible rehabilitar perros realmente complicados sólo con técnicas positivas, por ejemplo con problemas de agresividad?

Tengo total fe en que se puede, y se deben arreglar los problemas con métodos respetuosos y sin castigo positivo, ni refuerzo negativo ni inundación.
Conozco muchos educadores caninos que usan métodos respetuosos con el perro que han trabajado y ayudado a mucha gente, y muchos de los perros son casos difíciles con excelentes resultados. Con respeto, tiempo y paciencia, no veo por qué no se podría arreglar un problema grave con un perro. Es más, haciéndolo de esa manera es más fiable porque estamos permitiendo que el perro elija su conducta, no obligándolo por la fuerza o por miedo a dejar de hacer la conducta indeseada. Obligarlo a suprimir una conducta podría hacer de un perro una bomba de relojería o conducir a otro problema de conducta.
Con la actitud y el trabajo correctos del dueño, un trabajo respetuoso y metódico es duradero. Y creo que ahí radica el problema muchas veces: la mayoría de la gente no dispone del tiempo suficiente o de la voluntad para trabajar con su perro. Quieren resultados, y ya.

Muchos problemas de los perros adultos parten de una mala socialización… A ver ¿cómo lo hacemos, si nos dan el cachorro con dos meses, y no puede salir a la calle hasta que tiene tres y el ciclo de vacunas completo?

Existen muchas opiniones, sobre todo entre veterinarios y educadores. Claro que hay que tener siempre en cuenta la salud del perro. Sin embargo, también hay que saber que miles de perros al año son abandonados y/o sacrificados por problemas de conducta que muchas veces surgen de una mala socialización.
Cuando el cachorro es todavía pequeño se puede sacar a la calle bajo condiciones seguras, en brazos si quieres, y de esa manera exponerlo a todo lo posible, siempre que la experiencia sea positiva. No se trata de llevarlo a un colegio a la hora de salir para que todos los niños le acaricien ya que eso puede ser muy estresante para el perro y tener el efecto contrario de hacer que tenga miedo a los niños.
Es importante tener en cuenta todos los estímulos y exponer el perro a ellos poco a poco y de forma agradable. La socialización no se hace tipo “lunes: niños; martes: ruidos fuertes, etc.” sino todos los días un poco de variedad y en sesiones cortas. Dando un paseo nos encontramos con muchos estímulos: olor a y ruidos de coches, basura, personas, otros perros, la naturaleza, bebés; seguro que habrá gente que lo quiere acariciar. Perfecto, nos aprovechamos, pero siempre teniendo cuidado de que esta persona respete el perro, no dejamos que el perro sufra a manos de alguien cogiéndole y dándole besos o tirándole de las orejas. Expón el perro al mundo de modo que le encante.
También podemos hacer unos ejercicios en casa. Los Ejercicios de Estimulación de Movimiento, Termal y Táctil tienen grandes ventajas. Se trata de “someter” el perro a varios tipos de estímulos durante muy poco tiempo cada día. Está comprobado que estos ejercicios provocan un poquito de estrés, lo cual ayuda al perro a ser más fuerte y robusto, menos enfermizo y miedoso. Eso siempre teniendo cuidado de no provocar demasiado estrés durante demasiado tiempo.
Otra forma de ayudar a socializarlo es invitar a diferentes tipos de personas a casa: hombres, mujeres, barbudos, con sombrero, niños berrinchudos, bebés llorones, con juguetes chillones, etc. siempre haciéndolo una bonita experiencia para el can.
Además se puede trabajar con el perro para acostumbrarle a lo que es inevitable. Por más que le socializamos y le protejamos de los estímulos externos, siempre habrá alguien que se pasa y le coge de maneras tal vez amenazantes para el perro, o el veterinario que tiene que hacerle algo que no le gusta. Podemos enseñar al perro otro significado, enseñarle que tocarle las orejas, agarrarle las patas, acercarle las manos a los ojos, agarrarle los mofletes es algo agradable.
Hay que dejar claro que la socialización no acaba al año, sino que es algo que hay que seguir haciendo durante toda la vida de un perro, pero más al principio de su vida.

Jane Kelsall de Educación Morecan

«Si juntas “el perro más inteligente del mundo” con alguien que no tiene ni idea de perros, los resultados serán malos. Al igual, si juntas un chucho de la calle con un guía estupendo seguro que consequirás algo bueno».

Todos estamos de acuerdo en la necesidad de complicidad perro-hombre como base… el problema principal tal vez sea que siempre tenemos demasiada prisa. ¿Cuánto tiempo deben durar las sesiones de adiestramiento (por ejemplo para obediencia básica)… y durante cuántos días?

De hecho, no creo que “todos estamos de acuerdo en la necesidad de complicidad perro-hombre como base”. Existe todavía mucha gente que cree que el perro tiene que hacer tal cosa porque sí y punto. Lo cual es triste, porque si la gente dedicara un poco de su tiempo para enseñar a su perro, creo que lo pasaría bien.
Mis clientes siempre preguntan “cuánto tarda”, y siempre respondo que no se lo puedo decir con exactitud, porque en realidad depende de muchos factores, muchos de los cuales no dependen del educador sino del dueño: el perro y su motivación intrínseca; el dueño y la motivación que le da al perro; cuánto tiempo dedica al perro; el planning de las sesiones; estímulos externos, experiencias anteriores; el método usado; y muchas cosas más como la condición física y psicológica del perro (y del dueño), la salud, etc. También hay que tener en cuenta que la educación no acaba nunca. Siempre se puede mejorar una conducta, entonces la pregunta “¿cuánto tarda?” también depende del nivel que quieres conseguir.
De vez en cuando se hace un estudio para saber cuál es la raza de perro más inteligente, si el pastor alemán, el caniche…. Los que siguen los deportes caninos tal vez dirán que son los border bollie. En mi opinión, si juntas “el perro más inteligente del mundo” con alguien que no tiene ni idea de perros, los resultados serán malos. Al igual, si juntas un chucho de la calle con un guía estupendo seguro que conseguirá algo bueno. En el deporte de OCI, sin embargo, parece que sólo los perros de raza pura pueden aprender, porque de otra manera no me explico por qué los mestizos tienen prohibido competir. Entonces, en mi opinión, un buen aprendizaje depende de cada binomio.

Influye mucho la actitud del dueño. Si no se compromete a trabajar con su perro, no se conseguirá mucho. El tiempo que le dedica es muy importante. No es lo mismo trabajar 2 horas seguidas por semana que 10 minutos por día. En 2 horas, le machacas, le quitas todas las fuerzas y probablemente las ganas de aprender. Mucho mejor en mi opinión es trabajar varias sesiones al día, poco tiempo. Unos 10-15 minutos por la mañana, a media mañana, a medio día, a media tarde, por la noche, es más que suficiente. Con sesiones cortas puedes repasar algo, mejorarlo y dejar el perro con ganas de más.
Hay que seguir un programa. Si en una sesión le enseñas a sentarse con salchicha en la mano y en la siguiente le dices “siéntate” sin salchicha ni gesto ni nada, lo más seguro es que no te entienda y que sólo consigas confundirlo y estresarlo. Paso a paso se quitan las ayudas y se añaden dificultades y distracciones para conseguir una mejor ejecución, pero siempre siguiendo el paso que te marque el perro.
Y el método, ¿qué voy a decir yo? Con refuerzo positivo y castigo negativo creo profundamente que se pueden conseguir resultados más rápido. Dos errores que suele cometer la gente cuando usa comida como premio es seguir dando comida siempre en vez de disminuir la cantidad paulatinamente o, lo contrario, retira la comida de golpe. Esas son dos formas de hacer que el trabajo vaya más lento o que incluso haya retrasos y luego la gente cree que el refuerzo positivo no funciona.
En resumen, ¿cuánto tarda?, depende del perro y del dueño, del método que usa y si lo sigue bien, y si aprovecha bien la motivación del perro. Así, una educación muy básica se puede conseguir en un par de semanas, pero una más fiable tarda más, como todo lo bueno en la vida.

Jane Kelsall de Educación Canina Morecan

En tu opinión ¿cuál es la mejor forma de crear esa complicidad, ese vínculo perro-hombre que es casi mágico?

Uff, es difícil. Explicar cómo crear este vínculo es un poco como explicar cómo ser un buen padre. Mucha gente intenta “comprar” el amor de su perro dándole todo lo que quiera, o lo que el dueño cree que quiere, como ropa de moda. Igual que con los niños existen muchas distracciones en la vida que llaman más la atención que los padres/dueños. Creo que hay que dejar que el perro sea perro, pero a la vez enseñarle que al fin y al cabo lo más importante y lo más llamativo en su vida es su dueño. Hay que dejar que descubra e investigue su entorno, pero luego darle algo mejor, algo de ti, que le recompense por volver contigo dejando atrás lo otro que le llamaba la atención. Desde luego, tiene que haber empatía, comprensión y una buena comunicación.

Sin llegar a casos drásticos ¿cuáles son los problemas en los perros con los que te encuentras con mayor frecuencia?

En los cachorros los problemas más comunes son el mordisqueo y hacer sus necesidades en el sitio incorrecto. Es un comportamiento normal pero los dueños se asustan con el mordisqueo y se molestan con las necesidades.  Los dueños no parecen comprender que un cachorro es un bebé y que necesita tiempo y ayuda para aprender dónde hacer sus necesidades. Es asombroso cómo no hacen la conexión entre un perro y un ser vivo digno de respeto. Muchos no lo piensan dos veces a la hora de restregarle la cara en sus heces, pero jamás harían eso con un bebé porque es una barbaridad. Entonces, ¿por qué está bien hacerlo con un cachorro? Un perro tarda muchísimo menos en aprender a controlarse que un niño, pero con los perros no hay paciencia, no hay empatía.
En los perros mayores los dueños suelen quejarse de que el perro tire de la correa y que no vuelva a la llamada. Le siguen a donde les lleve el perro y tal vez intenten “arreglarlo” con collares de pinchos y gritos. Suelen tener esos problemas porque de cachorros los dueños les dejaban hacer lo que querían porque eran pequeños y monos, y de grandes ya es más difícil controlarlos y los dueños se desesperan y lo pagan con el perro.

Y tal vez más importante que la pregunta anterior ¿cuál es el problema más frecuente… en los dueños de los perros?

Para mí, hay dos problemas principales. El primero es convencerles de que un perro es más que capaz de aprender y que ellos sólo tienen que dedicar el tiempo a enseñarle. El segundo problema es intentar que vean que no es necesario dar tirones, gritar, pegar con un periódico, etc., cosas que han escuchado toda la vida y que han visto en la tele. Les parece más fácil y más rápido dar un tirón porque tal vez en el momento funciona, y no ven que haciéndolo con refuerzos positivos funciona también, a la larga, y que es más agradable que hacerlo con constantes castigos.

Cuéntanos ¿qué es el Proyecto DogyManidad?

DogyManidad es un proyecto cuyo objetivo es fortalecer el vínculo y mejorar la comprensión y la convivencia entre perro y hombre para fomentar el buen trato de los animales y bajar la tasa de abandono de los mismos. A pesar de que llevamos miles de años conviviendo, no comprendemos a nuestras mascotas como deberíamos. El proyecto se hace en colegios porque el futuro son los niños, y si somos capaces de convencer a algunos niños, a lo mejor lleguemos a más personas. Igual y como se han expandido las malas prácticas (restregarle la cara en sus heces, darle con un periódico), esperamos poder hacer correr la voz de que un perro no es una bestia, sino un ser inteligente digno de respeto. También queremos que vean la forma correcta de socializar e interactuar con un perro para evitar futuros conflictos entre las personas y los perros.
Esas charlas se dan en inglés, más que nada porque dudamos de poder “vender” la idea a los colegios de Toledo.  Toledo es una comunidad donde el lugar del perro sigue siendo para muchos (pero no para todos) el de un ser inferior, una herramienta (de caza por ejemplo) o un juguete que cuando se acaba la temporada se tira a la basura, se regala, se abandona, se ahorca, o se quema vivo.
Convencer a un director de un colegio de que nos deje llevar algún perro con sus niños es difícil porque no ven la necesidad ni la utilidad de un animal en la educación. Por eso, como profesora de inglés también, decidí dar las charlas en inglés dado que es una asignatura tan importante en el mundo actual, y a través de ese medio creo poder convencer a los colegios de dejarnos ir con nuestros perros.

¿Qué se explica en estas charlas en los colegios, qué temas se tratan y cuál es el objetivo?

Dada la edad de los niños y que el contenido se dé en un idioma extranjero, el contenido es básico. No vamos a charlar de la psicología canina ni de los químicos del cerebro que pueden afectar a la conducta del perro. Hablamos de la socialización del perro, sus necesidades, cómo saludar a los perros y cómo no hacerlo, el clicker, el lenguaje corporal canino, la educación básica y el castigo y el refuerzo. Y claro, tendrán el beneficio segundario de ser expuestos al inglés. Queremos abrirles los ojos a los niños sobre el mundo del perro y si los adultos también quieren ver, mejor que mejor.

Gracias por tu paciencia Jane, ¿qué te gustaría añadir o ampliar que hayamos pasado por alto?

Hay tantas cosas en el mundo del perro de las que poder hablar… Existen muchos casos esperanzadores y muchas otros horripilantes y desesperantes. Intentamos adelantarnos en este mundo y siempre hay algo que intenta hacernos dar marcha atrás: un caso de abuso de animales, la ley que no los protege, los media de comunicación que crean una imagen errónea de ellos y fomentan técnicas anticuadas. Sin embargo, existe mucha gente que lucha en el día a día, muchos de ellos en silencio y sin pedir recompensa (al igual que nuestros compañeros caninos que sólo piden respeto y amor). Y aunque creo que no hay que perder de vista las atrocidades que se cometen (por parte de dueños mal informados o crueles, adiestradores mal formados, y políticos interesados), también creo que tenemos que tener fe y esperanza de que las cosas están cambiando. Seguirán existiendo estas atrocidades, porque siempre existirá este tipo de personas, pero serán cada vez menos, y serán más los que entienden a los animales y que les aprecian por su verdadero valor, la de un gran amigo. Animo y doy gracias a todos los que luchan por una mejor vida para los animales, para todos los animales.

5 comentarios en “Jane Kelsall Morecan, y su visión de la educación canina

  1. Hola mira yo tengo un pastor aleman que tira mucho ladra cuando llaman al timbre o al portero se pone como loco. Y depende del dia si se encuentra con otro perro se pone agresivo pero nunca ha mordido Por lo menos yo le tengo bien sujeto para no llegar a ese extremo. Por cierto este perro no es mio es de mi hermano pero que casi que le cuido yo. Yo tengo una perrita de 8 meses y esta cogiendo las mismas manias que el grande. Pero esta debe de tirarse se esconde debajo de la mesa. Pero ahora cuando nos cruzamos con cualquier persona da igual se pone a ladrale. Me podrias dar un consejo. O darme tu direccion y informarme para el adiestramiento y poder quitarle el miedo o los problemas que tiene gracias

  2. hola buenas quería saber donde se encuentra el centro para ir a pedir información sobre lo que hacen si podría echar una mano en algo poder asistir con mi perra a actividades un saludo

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