Cómo se solucionan miedos y fobias en los perros

Desensibilización, habituación e inundación. Conceptos claros

Desensibilización, habituación e inundación. Conceptos claros

Es frecuente encontrar en nuestros perros miedos y fobias, algunos de ellos muy simples y fáciles de tratar… pero otros realmente extraños y complicados. En realidad todos los perros tienen sus “miedos” (al igual que las personas), pero en ocasiones llegan a ser graves (si son incontrolables se debe considerar que se ha traspasado la barrera y los podemos calificar de auténticas fobias) y requieren que actuemos para solucionarlos, o al menos disminuirlos en lo posible. Y cuando se habla de miedos/fobias, entran en juego tres definiciones (sí, de “ésas que emplean los adiestradores”, pero que no siempre se utilizan correctamente): Desensibilización, habituación e inundación.

Dependiendo del alcance del miedo o la fobia el proceso puede durar bastante tiempo, pero si lo hacemos sin prisa, de forma gradual y sin someter al perro a presión innecesaria conseguiremos un resultado completamente fiable y duradero

Desensibilización, un proceso lento y seguro
A algunos perros les dan miedo los coches, a otros los ascensores, a muchos los petardos… ¿lo consideras raro? No debería ser así porque el récord de fobias lo tiene la especie humana y convivimos con ellas. Muchas personas tienen miedo a los aviones, en algunas ese miedo pasa a ser incontrolable, y pasa a ser una fobia en toda regla (aerofobia, que la padece más de un 10 por ciento de la población). ¿Cómo se soluciona? Una de las técnicas más exitosas es el tratamiento cognitivo-conductual: esas personas acuden a cursos con simuladores (en tierra, claro, en un entorno perfectamente controlado), poco a poco va familiarizándose con los asientos estrechos, las sensaciones del despegue… primero en sesiones cortas y poco a poco mas largas, incluso simulando turbulencias (¡algunos de estos simuladores tienen hasta un servicio de catering tan malo como el de las líneas aéreas reales para hacerlo todo más real!). El proceso dura tiempo, siempre yendo de menos a más, muy poco a poco, semanas o meses de tratamiento. Ese proceso es la desensibilización (también llamada «exposición controlada»).
En el mundo canino la desensibilización se lleva cabo de manera idéntica. Se introduce suavemente el elemento que perturba (por ejemplo los petardos, acustofobia) de tal forma que el perro prácticamente ni lo note para muy poco a poco ir introduciendolo en el ambiente. Una forma sería: Estamos jugando con el perro en el campo con lo que más le guste mientras que nuestro ayudante hace estallar los petardos a quinientos metros de distancia. ¿No hay respuesta por parte del perro? ¡Perfecto! En un par de días lo repetiremos a cuatrocientos metros de distancia. ¿El perro se asusta? Paramos inmediatamente, y comenzamos de nuevo otro día a seiscientos metros. Ésa es la filosofía de la desensibilización, siempre evitando el estrés (no olvidemos que el estrés es acumulativo y tiene efecto residual).
Dependiendo del alcance del miedo o la fobia el proceso puede durar bastante tiempo, pero si lo hacemos sin prisa, de forma gradual y sin someter al perro a presión innecesaria conseguiremos un resultado completamente fiable y duradero en el tiempo. ¿Hemos dicho “sin prisa”? Es lo más importante ¿O acaso con un par de sesiones de simulador meteríamos a una persona en un viaje Madrid-Santiago de Chile?
La habituación…
El concepto habituación se suele emplear de forma errónea para definir la desensibilización. En realidad, volviendo a nuestro amigo con miedo a volar, la habituación se trataría de sentirse cómodo en los asientos, con el cinturón de seguridad… pero no de “habituarse” a volar. La habituación no es otra cosa que un aprendizaje básico sobre elementos o circunstancias neutras que no dan ni miedo ni lo contrario. ¿Y en el mundo canino? Fácil, será el caso de un perro que se habitúa a collar y correa cuando es pequeño (después lo asocia con salir a la calle), pero ni el collar ni la correa producen en un perro que no lo conoce ninguna reacción. Así que no nos equivoquemos, habituación no es lo mismo que desensibilización.

Después de una sola sesión de «inundación» ya no tendremos problemas de acustofobia nunca más… porque tendremos un perro absolutamente desquiciado que ya no sólo tendrá pavor a los petardos, sino al más mínimo ruido

La peligrosa técnica de inundación
Volvemos sobre los miedos/fobias y el ejemplo del avión… La “inundación” sería coger a nuestro amigo con miedo a volar… ¡y subirle sin más miramientos en el avión que habíamos mencionado antes Madrid-Santiago de Chile! Son más de 12 horas de vuelo, se atraviesa el Atlántico y al final, para acabar la “aventura” se sobrevuelan las cumbres de Los Andes, sí, justo donde se produjo el accidente aéreo que inspiró la película “Viven”… Si el personal del avión hace un buen trabajo y atiborra a nuestro amigo de calmantes conseguiremos que llegue a Chile más o menos en buen estado, pero desde luego no le habremos quitado el miedo a volar.
Y con nuestro perro sucede de igual forma. ¿Miedo a los petardos? Bien, siguiendo la teoría de la “inundación” tenemos dos alternativas: o nos lo llevamos a Las Fallas o a la Puerta del Sol a recibir el Año Nuevo. Después ya no tendremos problemas de acustofobia nunca más… porque tendremos un perro absolutamente desquiciado que ya no sólo tendrá pavor a los petardos, sino al más mínimo ruido o quién sabe a qué cosas más. La «inundación» puede ser útil en personas, pero en perro nunca y el motivo es sencillo: el perro no puede parar la situación, no tiene la capacidad de decidir que está sufriendo algo que ha pasado a ser insoportable.

Existen otras muchas técnicas para el tratamiento de las fobias, como el modelo operante (ver a «otro» en la misma situación, de tal forma que el cerebro procesa la ausencia de consecuencias), pero eso sería tema de otro artículo.
No hacen falta más explicaciones ¿verdad? Los miedos y fobias se curan, pero es imprescindible -como siempre- acudir a un etólogo que será quien prepare el plan de trabajo de la desensibilización sistemática… Y ya que hemos hablado de ello hoy y nos ha servido como ejemplo, si tu perro no tiene problemas, pero te da miedo volar, te dejamos este curso que incluye simulador.

10 comentarios en “Cómo se solucionan miedos y fobias en los perros

  1. Hola soy de Argentina, me gusto la respuesta, estoy trabajando con dos perros con fobias, uno que de cachorro se quebro una patita y los dueños me llaman porque no quiere salir a pasear, porque asocia salida con ir al vete, lo saco de la puerta a la esquina. El segundo cuando lo saco se quiere volver, a este lo saco y lo entro constantemente dejandolo unos minutos en la vereda. gracias por los comentarios ahora veo que voy en el camino correcto, pero debo decir que se consigue poco en varios meses y estaba un poco desanimado por ser un adiestrador junior.

  2. Hola, tengo una perra de casi un año que parece tenerle miedo a muchas cosas ultimamente. Cualquier minimo ruido corre abajo de algo y empieza a temblar, y no quiere salir. Recién se asusto porque habia una mosca volando, tambien le dan miedo los gatos. Es increible. No se que hacer para sacarle todos esos miedos. Si alguien tiene una sugerencia para hacerme se los agradeceria, dejo mi mail: smellsliketeenspirit_92@hotmail.com

  3. hola tengo un perro Boxer,que tiene fobia a la correa; cuando sale ala calle ante el minimo estimulo se pone loco quiere modere la correa y si esta la mano de por medio es la mano .
    es imposible hacer dos metros conb el , dentro de la casa y en el jardina ( al fondo ) es nmuy bueno muy docil ,epro es super miedoso ante cualquier cosa se asusta ya acobarda, igualmente es guardian si vine alguien que no conoce no lo deja asar se pone agresivo (debe ser por miedo )
    Como lo puedo tratar , ya probe con floxetina pero no resulto .
    Muchas gracias
    Silvia

  4. Tengo una. Perra de dos años castrada alos10 puede ser la causa de sus fobias no quiere salir a la calle ya le di homeopatia serviria la faja antiestress
    Ya no se que hacer antes de salir se defeca en el pallier eso empezo ahora ante iba a la calle

  5. Hay una confusión en el ártículo. Una cosa es la exposición controlada y otra la desensibilización sistemática. En la primera se expone al individuo al estimulo/os que le afectan pero en un grado que es capaz de gestionar y poco a poco va superando fases. En la segunda nunca debe llegar a elicitar la respuesta. En humanos una forma de hacerlo es midiendo las unidades subjetivas de ansiedad (de 0 a 100), a partir de 25 se considera ansiedad y nunca debemos llegar a ese punto (el paciente va diciendo en que estado se encuentra). Previamente se hacen trabajos de capacidad imaginativa, para iniciar la terapia presentando el estimulo de forma imaginaria y ejercicios de inducción a la calma.

    Sobre la coletilla final: » es imprescindible -como siempre- acudir a un etólogo que será quien prepare el plan de trabajo…». Echa por tierra a muchos profesionales que no son etólogos (ni quieren) y que se han formado ampliamente en psicología aplicada canina, en comportamiento canino… y que ademas llevan a sus espaldas muchos casos resueltos. Es decir, no siempre es imprescindible acudir a un etólogo. Lo que es imprescindible es acudir a alguien que se haya formado mucho, que sepa diagnosticar (dos maximas imprescindibles, saber del tema – que se consigue con formación, y saber pensar – que es más difícil).

    Si queréis, algun día debatimos sobre algo que se está leyendo mucho últimamente. La necesidad de trabajar los problemas de conducta con un etólogo veterinario. Primero recordar que:

    – Los padres de la etología eran biólogos, no veterinarios.
    – Que para formarse como etólogo (aunque ahora mismo en España solo se hace por master privados propios de universidades, como lo es también el de administrador de fincas) se puede hacer desde muchas carreras, entre ellas psicología, biología…etc.
    – Que en muchos casos se siguen dando por buenos paradigmas anticuados, que el propio David Mech, padre del concepto lobo alpha, da por derrotados y equivocados.

    También podriamos hacer un debate en si sobre la etología APLICADA al perro, sobre lo que se da en toda la carrera de veterinaria de comportamiento animal (que si no me equivoco es una asignatura, y de forma general). Y si en si es aplicable al perro cuando al etología se define como el estudio del comportamiento animal en su medio natural o en estado de laboratorio. ¿Cual es el medio natural del perro… el centro de Madrid, o un pueblo de 200 habitantes? ¿Se puede aplicar el estudio etológico del lobo siberiano al lobo ibérico? Es tan fácil como llevarse un lobo ibérico a siberia y ver que ocurriría… ¿os lo imagináis?.

    Un saludo

      1. un placer, y aprovecho para pediros un favor. ¿podríais facilitarme algún enlace, o bibliografía donde se hable de la técnica «modelo operante» y que esa técnica consista en: «ver a “otro” en la misma situación, de tal forma que el cerebro procesa la ausencia de consecuencias». Puedo entender que un individuo pueda por alelomimetismo gestionar una situación de forma correcta por observación de otro, también que un individuo, apoyandose en otro, encuentre más facilidad a la hora de superar fobias y problemas de ansiedad… pero el nombre de modelo operante en si, con esa definición (que no la de condicionamiento operante de Skinner, que es otra cosa) no la había visto nunca. Más que nada porque lo mas importante en condicionamiento operante es la consecuencia, el feed back de estimulo-> respuesta -> consecuencia. Y unir el concepto «técnica de modelo operante» a la ausencia de consecuencias no me casa por ningún lado, y me es de mucho interés.

        Un saludo

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