Saber escuchar al perro. 10 casos prácticos

Los perros nos «dicen» más cosas de las que creemos

Saber escuchar al perro. 10 casos prácticos

El perro es un animal versátil, adaptable (¿cómo crees que nos ha «soportado» durante miles de años?), pero también tiene unas necesidades mínimas que cumplir. Muchos de los problemas de comportamiento de nuestros perros saltan a la vista, sólo es necesario abrirnos un poco de mente, «escuchar», observar al perro y lo que le rodea (ambiente, estilo de vida…), y así averiguar en qué fallamos. Dejar atrás al humano superior y obstinado para volver a lo básico. Los perros nos lo «dicen» todo, si estamos atentos a ello después educar será sencillo, muy sencillo -además de divertido-. Somos nosotros los que lo hacemos complicado con nuestras ínfulas de ser superior.

Mi cachorro destroza todo, no soy capaz de que deje de mascar todo lo que coge. ¿Tiene suficientes juguetes? ¿Los que tiene son aptos para su edad y tamaño? ¿Está cambiando los dientes? ¿Lleva meses con los mismos juguetes? Cualquiera de las cuatro preguntas anteriores te ha dado la respuesta y el camino a seguir.

Mi cachorro se hace todo en casa, no le puedo educar a hacer sus necesidades en la calle. ¿Sale el tiempo suficiente y las veces necesarias en los «momentos clave»? Los cachorros tienen un tránsito intestinal muy rápido, y los esfínteres todavía débiles. Si sale después de cada comida (tres veces), más otras tres veces repartidas en el día, y siempre que se despierte, empezaremos a hacer las cosas bien. Por regla general, alrededor de los cuatro meses de edad es cuando empezaremos a olvidarnos de la fregona.

Es un cachorro, pero muerde con fuerza y hasta nos hace sangre con los dientecillos. ¿No has escuchado nunca hablar de la «inhibición de la mordida«? Es un aprendizaje imprescindible para todo cachorro, que evitará muchos problemas.

Mi perro es muy activo, nervioso, no para en casa… ¿Hace suficiente ejercicio? ¿Cuántas veces y cuánto tiempo sale? Y cuando sale… ¿se limita a hacer sus necesidades en los alcorques de los árboles, o tiene momentos de esparcimiento? Ponte en su lugar un día, y otro… y otro.

Mi perro adulto aún destroza todo, no puede parar de masticar cosas. ¿Has pensado en la actividad mental que necesitan los perros? No todo se limita a gastar energías corriendo. Además… ¿de qué raza es tu perro? Los retrievers, por ejemplo, suelen tener debilidad por los objetos para masticar durante toda su vida. ¿Pensabas que por tener un año ya comería una vez al día, saldría dos veces a la calle y estaría a tus pies como una alfombra? Ninguna de las tres creencias es cierta.

Muchos de los conflictos denominados genéricamente como de «agresividad» o «dominancia» están originados por un problema físico/enfermedad

Está triste, se pasa el día en su cama sin apenas moverse y sólo tiene dos años… Damos por hecho que el perro está bien de salud, entones, probablemente se trate del mismo origen que el problema anterior: un perro dejado a su suerte es un perro infeliz. Como nosotros, ellos también necesitan salir, relacionarse, y realizar actividades físicas y mentales. Es el caso típico de perro de chalet que nunca sale y pasa los días, semanas… años, en su parcela, sin ningún estímulo mental.

No le puedo soltar, es muy agresivo y dominante sin motivo y no confío en mi perro… ¿Agresivo y dominante…? Esa es la definición fácil y muy de moda, pero… ¿Tuvo una buena socialización? ¿Has descartado problemas físicos (tiroides, dolor…) como origen de esa agresividad? Muchos de los conflictos denominados genéricamente como de «agresividad» están originados por un problema físico/enfermedad que tu veterinario identificará con facilidad.

Utilizo el adiestramiento en positivo, con premios y juguetes, pero mi perro es muy posesivo. El término «adiestramiento en positivo» no es por sí solo garantía de estar haciendo bien las cosas. Hay perros que llegan a obsesionarse, por ejemplo con la pelota, y los dueños han obrado con la mejor de las intenciones. El adiestramiento en positivo también es el contacto con el dueño, las caricias, los juegos… Además, un refuerzo positivo a destiempo motiva conductas inadecuadas (timing).

No hay forma de que me haga caso, al final siempre acabo frustrado. Todos tenemos esos momentos de frustración al educar a un perro, lo que debemos hacer llegado ese punto (o mejor justo antes) es abandonar esa sesión. ¿Recuerdas la frase hecha «Mañana será otro día»…? Aplícala. Además, no estaría mal que fuéramos humildes y realistas ¿pretendes tener un perro como los que se ven en las exhibiciones de OCI con tres salchichas y un par de tardes a la semana? Va a ser que no, pero ni tú ni yo ganaríamos el tour dando dos pedaladas los domingos ¿verdad?

Lo intento… pero se aburre, no me hace caso al poco tiempo. Quiero enseñarle obediencia básica a mi perro ¿cuánto tiempo tiempo debo dedicarle? Depende de la edad, pero hay una premisa única: mejor calidad de tiempo dedicado que cantidad. Un cachorro puede tolerar bien 3 ó 4 sesiones de 5 minutos al día, en un perro joven o adulto puede estar mucho más tiempo (especialmente aplicando técnicas modernas en positivo). La educación debe ser un momento de diversión y halagos para el perro, no una obligación llena de reproches.

4 comentarios en “Saber escuchar al perro. 10 casos prácticos

  1. Muy bueno, es verdad que si les prestamos mas atención podemos aprender mucho. Me atrevo a decir que hasta prevenir malos hábitos en sus inicios. Saludos.

  2. Me ha encantado el artículo.

    Una de las cosas que más me sorprenden de mi perro (jamás había tenido uno y éste tiene 7 meses ahora) es el interés que pone él en entenderme a mí. Ellos hacen un esfuerzo tremendo por tratar de entendernos (con lo complejo que eso resulta). La pena es que nosotros rara vez dedicamos algo de tiempo en tratar de entenderlos a ellos.

    1. Me parece recordar que tienes un labrador… ¿no? ¡Pues claro que te entiende! Además está justo en la edad en la que «despega». ¡Verás a partir de ahora!

  3. Hola, antes que nada saludar.
    Me gustaría tener consejo de expertos sobre estos tres casos o conductas. Mi perro es una mezcla entre razas, pesa unos 7,5 kg y tiene un año recién cumplido.
    Conductas malas:

    – Cuando le dices la palabra «Calle» o le enseñas la correa. Simplemente cuando te cambias de ropa y el escucha el sonido del desodorante, enseguida lo relaciona con salir a la calle y se pone muy nervioso.
    – Cuando cocinas algo que ha probado o que le gusta el olor tambien se pone nervioso.
    – Al estar tumbado en el sofá el sube y a veces quiere lamerte la boca o la cara y si le pones resistencia acaba marcandote con los dientes y gruñiendo pero sin hacerte daño.

    Que podriamos hacer ante estas conductas? El perro es muy bueno, no ladra a ningun perro ni persona.

    Muchas gracias de antemano y saludos!

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