Pavlov siempre está “sentado en tu hombro” :-)

(Para lo bueno y para lo malo)

Pavlov siempre está "sentado en tu hombro", para lo bueno y para lo malo. #etología.

Todas las técnicas de adiestramiento (y de todas las “escuelas”) se basan en el condicionamiento operante y sus cuatro cuadrantes: refuerzo positivo, refuerzo negativo, castigo positivo y castigo negativo. Es cierto que el condicionamiento clásico está presente, pero muchas veces -más de las que imaginamos- lo pasamos por alto, nos centramos demasiado en el operante.

El condicionamiento clásico
El condicionamiento clásico o modelo estímulo→respuesta: un estímulo neutro (no aprendido), provoca una reacción. Es uno de los modelos más simples de aprendizaje (fundamental para la supervivencia al asociar cuestiones tan básicas como el peligro, las fuentes de alimentación…). Por eso también el condicionamiento clásico es muy resistente a la extinción… Pavlov está “sentado en tu hombro”, esperando, para lo bueno y para lo malo.

En mi caso lo he vivido con un ejemplo clárísimo: Mi perro Wendy es todo un reflejo del perro de Pavlov. Sus primeras experiencias en coche no fueron buenas (mareos), en poco tiempo salivaba al verme coger las llaves del coche (las llaves son el estímulo neutro, salivar la reacción), e incluso llegó a vomitar cuando tenía visión directa del coche.

Evidentemente, el coche por sí solo a diez metros de distancia ¡no puede producir mareos es algo completamente neutro! (O al menos lo era hasta que Pavlov “hizo de las suyas”).

Y claro… en infinidad de casos de la vida real nos afanamos en crear conductas apropiadas o disminuir las incorrectas mediante el condicionamiento operante (el refuerzo aumenta las posibilidades de que la conducta se repita, el castigo hará que disminuya la respuesta en el futuro). Pero… mientras utilizamos el repertorio de recursos que tengamos, Pavlov está presente en todo lo que nos rodea, y -lo comentábamos más arriba- las conductas fijadas por condicionamiento clásico son muy resistentes a la extinción, dificultando en ocasiones la evolución de los procesos del condicionamiento operante.

¿Y si condicionamiento clásico y operante fueran parte -fases- de uno solo y empezamos pensar en ambos para crear o eliminar conductas?

¿Entonces….?
Hay corrientes de estudiosos que aseguran que en realidad no existen “dos condicionamientos”, sino que se trata de uno solo. Condicionamiento clásico y condicionamiento operante serían sólo partes de un todo. Sea como fuere, Pavlov siempre está “sentado en nuestro hombro”, esperando para actuar y no se puede pensar ni trabajar mediante condicionamiento operante sin tener siempre presente al condicionamiento clásico. Por eso un estímulo neutro (un niño que pasa cerca) se puede convertir en el preámbulo de una amenaza si ha coincidido previamente con algo desagradable, como puede ser un tirón con un collar de castigo para que el perro no se acerque al niño).

¿Te has perdido con tanto tecnicismo?…: En diferente ocasiones hemos hablado del castigo positivo, también del castigo negativo, por supuesto del refuerzo positivo y del concepto más complicado de todos, el refuerzo negativo.

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