Instinto de caza en el perro, un problema de difícil solución

La caza como conducta autorreforzante

El instinto de caza en el #perro doméstico, un problema de difícil solución.

El instinto de caza está presente en todos los perros, aunque en muchos de ellos se ha modificado para adecuarlo a las necesidades del hombre, se ha redirigido o se ha atenuado. Sin embargo, en algunos perros permanece intacto, creando situaciones «incómodas», cuando no francamente complicadas, sobre todo en entornos urbanos.

Eliminar el comportamiento no es acabar con el instinto
El instinto de caza en el perro es un clarísimo ejemplo de conducta autorreforzante. La expectativa de la caza refuerza, y la presa capturada aún más. Si un perro que manifiesta pulsiones de caza consigue abatir una presa, aunque sea un pequeño pollo de gorrión que estaba en el lugar equivocado, la conducta se reforzará.

Se combina una conducta innata (el propio instinto de caza) con un comportamiento aprendido y, no nos engañemos, no será nada sencillo modificar esa conducta.

El instinto de caza en el #perro doméstico, un problema de difícil solución.

Dar al perro alternativas a su instinto de caza
Castigar a un perro que caza puede acabar con el comportamiento si el castigo es lo suficientemente fuerte y se ejecuta en el momento apropiado (buen timing).

Sin embargo, además de los obvios problemas inherentes al castigo (deterioro del vínculo perro-hombre, problemas de evitación, agresividad redirigida…) con toda probabilidad el perro no generalizará y seguirá cazando otras especies, en otros lugares….

Reconducir la caza a otra actividad relacionada es una excelente idea. El frisbee, además de un deporte espectacular, es una excelente arma para tratar problemas de comportamiento relacionados con el instinto de caza.

Los frisbees se «cazan», con la gran ventaja de que no se mueren, y se pueden cazar siempre que se desee. No juegues a saltos exagerados, que son peligrosos si no se hacen con conocimiento/entrenamiento, y aprovecha que -cuidando los umbrales emocionales del perro- el frisbee es una excelente terapia para los perros predadores, una especie de «sustituto» que puede reconducir la caza a un disco.

Comportamiento bajo control. Si conseguimos poner el comportamiento predador bajo control (no es fácil), y lo alternamos con otra actividad, al menos habremos conseguido que un «perro depredador» pueda llevar una vida mas o menos normal.

Pero no hay que crear falsas expectativas, en algunos perros el instinto de caza es completamente irreconducible, como le sucedió al conocido perro surfero «Ricochet», que nació destinado a ser un perro de asistencia, pero que tuvo que ser apartado del programa de adiestramiento precisamente por su desmesurado instinto depredador.

3 comentarios en “Instinto de caza en el perro, un problema de difícil solución

  1. Felicitaciones por el artículo, me parece muy meritorio por su parte caer en esta circunstancia de la gran cantidad de problemas que pueden dar los perros de razas cazadoras a propietarios que no conocen los instintos seleccionados en sus perros. Efectivamente, la presencia de caza o de animales susceptibles de ser atrapados, para perros de grandes instintos venatorios, resultan autorreforzantes y hay que saber que con refuerzo positivo y logrando gran vínculo con el perro, en muchos casos, resultará insuficiente y poco menos que inútil para disfrutar del perro sin peligros como pédidas, atropellos, muerte de gatos, etc…Se puede intentar, si se dispone de tiempo y de ganas, cambiar la motivación del perro pero por mi experiencia, si poseen estos perros gran «empuje» para encontrar caza, lo veo complicado. Muy a mi pesar, en muchos casos se hace imprescindible utilizar con conocimientos y experiencia refuerzos negativos con collar electrónico para obtener, al menos, un control de la llamada fiable. Ojo, siempre con personas que sepan muy bien como usar correctamente estos valiosísimos aparatos, sino, será peor el remedio que la enfermedad. Les repito mi enhorabuena por lo acertado del artículo ya que los llamados positivistas no quieren ni oir hablar de refuerzo negativo y me parece increíble que personas con tantos cursos y conocimientos sobre etología, obvien que la presencia de caza para algunas razas y ejemplares hace que el vínculo y refuerzos negativos no sirvan de nada. Saludos.

    1. Perdón, en mi última frase me equivoqué y quise poner «vínculo y refuerzo positivo» no refuerzo negativo como escribí. Saludos.

    2. Hola Oscar, me encantaría saber más. Tengo una perra mezcla gos d’atura y teckel (menuda bomba) y estoy teniendo problemas porque cada vez que ve una cabra por el monte, no atiende a la llamada aunque te quedes sin voz.

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