Mi perro no me hace caso…

Pero… ¿has pensado por qué debería hacerte caso?

Mi perro no me hace caso… Pero… ¿has pensado por qué debería hacerte caso?

Todos queremos un perro con un nivel de obediencia (al menos) aceptable. Tal vez por eso se nos olvida que los perros no vienen “aprendidos de fábrica”, y que eso de hacer lo que les pidamos no vienen en su base de datos de serie.

Creencias populares que no son ciertas
Todavía hoy en día podemos encontrar en muchos textos y libros que los perros tienen “deseo de agradar a sus dueños”. Es lo que los anglosajones denominan “wish to please”, y es un tremendo error, no, los perros no tienen deseos de agradar (ni las personas, ni los gorilas, ni los delfines ni las tortugas…).

Entonces ¿por qué deberían «hacer caso» los perros?
“Hacer caso” puede entenderse como el genérico de “el perro realiza la conducta que le pido”, y eso visto desde la óptica del condicionamiento operante se puede alcanzar de dos maneras:

1. Creando esa conducta a través del refuerzo positivo. Es el llamado «adiestramiento en positivo«. Dicho de otra forma “si me haces caso suceden cosas buenas”.

2. Eliminar otras conductas que no nos interesan. O lo que es lo mismo, castigando la desobediencia. “Si no haces lo que te digo sucederán cosas malas” (castigo positivo).

Pero también entran en juego los otros dos cuadrantes menos conocidos y utilizados…:

1. Crear la conducta mediante el refuerzo negativo. “Algo malo deja de suceder cuando realizas lo que te pido”.

2. O mediante el castigo negativo. Que se suele utilizar aplicando la extinción de comportamientos no deseados “Lo que haces no obtiene refuerzo positivo ¿te merece la pena seguir haciéndolo?”.

Mi perro no me hace caso… Pero… ¿has pensado por qué debería hacerte caso?

Falta lo más importante
Hace unos días, cenando con Ken Ramirez, le pregunté acerca del vínculo que se crea con cetáceos, y si los adiestradores de este tipo de animales no ven a sus entrenadores como simples proveedores de sardinas. Ken argumentó que “todos los comportamientos de todos los seres vivos se crean mediante el refuerzo positivo, y que el vínculo por el que yo preguntaba era a la postre el resultado de la expectativa de un refuerzo”.

Puede que sea así, al fin y al cabo Ken Ramirez tiene mucha más experiencia que yo en este campo, aunque sea desde una visión cien por cien conductista.

Aunque volviendo al principio, al “meollo” de estas líneas, de lo que no me cabe duda es de que un perro te puede “hacer caso” porque espera un refuerzo o quiere evitar un castigo. Sin embargo, el comportamiento es de más calidad, y el perro es más feliz, si existe una relación social con nosotros, si el perro es nuestro compañero y amigo, no seremos simples proveedores de salchichas ni ogros tremendos que proporcionan sensaciones desagradables a evitar.

Trabaja el vínculo con tu perro, juega, pasea, dedícale tiempo y cariño… Y todo lo demás será mucho más sencillo. Además, si tu perro confía en ti, podrás cometer muchos más errores en la parte técnica, porque no tendrá tanta importancia. Trabaja más la comunicación y menos la técnica, hazlo todo más natural y la relación fluirá.

2 comentarios en “Mi perro no me hace caso…

  1. Acabo de descubrir su sitio y me ha gustado mucho. Contiene muchísima información y consejos para llevar a cabo. Fabuloso sitio.

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