Veterinaria perros de deporte, entrevista con Emma Fretwell (I)

#Veterinaria #Perros. Rehabilitación y cuidados del perro deportivo y de familia, interesantísimo seminario en Madrid, a cargo de Emma Fretwell.

Por: Luis Souto.

Emma Fretwell, renombrada quiropráctica inglesa a cargo del tratamiento de los perros de la selección británica de Agility entre 2009 y 2014, nos visitará próximamente para tratar a perros el viernes 23 de Octubre e impartir un seminario sobre cuidados músculoesqueléticos en perros de deporte y de familia (con o sin problemas de conducta), los días 24 y 25 de Octubre. Antes de viajar hacia Madrid nos ha concedido esta entrevista:

Hola Emma, nos gustaría preguntarte por qué son los perros tu especie favorita y cómo han influido en el desarrollo de tu práctica clínica durante los últimos 15 años.

¡Uff, habéis abierto el baúl de los recuerdos con esta pregunta! Durante los últimos 35 años he convivido y trabajado con todo tipo de animales, pues tenemos un rancho de caballos donde vivimos con un montón de perros de trabajo a nuestro alrededor. Siempre me ha fascinado la forma en la que los perros interaccionan entre sí y con nosotros, y cómo influye en esta interacción el comportamiento y carácter de las personas. Así, por ejemplo, cuando era niña, un granjero mayor y más estricto tenía control de los perros, pero valiéndose de métodos más duros. Yo, en cambio, aunque era mucho más blanda, lograba una gran sintonía con todo el grupo, en especial con las hembras. Esto hacía que respondieran de una forma distinta y mucho más cercana a mí que a cualquier otro. Y, luego, por supuesto, estaba mi madre, un poco retraída y de modales muy suaves, que terminaba por pasarnos la patata caliente de acostarlos porque a ella no le hacían ni caso y terminaba enfadándose con ellos. Fue ahí donde nació mi pasión por los perros. Ahora convivo con ocho que son totalmente distintos entre sí en naturaleza y personalidad. Eso sí, todos están bien entrenados y tienen diversos trabajos encomendados.

En cuanto a mi práctica profesional ha ido creciendo alrededor de los perros, y algunos de ellos han tenido una influencia profunda en mi carrera. Por ejemplo, en una ocasión llegó a la clínica una perra pequeña que encendió mi pasión por el Agility; gracias a ella me eligieron como quiropráctica de la selección británica, lo que me permitió viajar por el mundo haciendo lo que más me gusta. ¡Soy una mujer con mucha suerte!

Para empezar por el principio, ¿cómo pueden los propietarios saber si sus perros tienen problemas músculoesqueléticos? ¿Deben esperar que cojeen de forma ostensible, que se nieguen a moverse o que se quejen todo el tiempo? En otras palabras, ¿cómo expresan los perros el dolor?

Las cojeras suelen desarrollarse cuando el problema está ya bastante avanzado. Hay señales de alerta temprana que los dueños no deben ignorar y deben aprender a reconocer, como la reticencia a subir y bajar del coche, las malas prestaciones en un actividad deportiva, problemas de conducta como la guarda de un espacio, problemas para bajar y subir de muebles, malas posturas –encorvada o “armada”- , lamerse de forma persistente una zona determinada, cambios en la conducta, cambios de peso en las extremidades, incorporarse con fatiga o reticencias a la hora de estirarse de una forma natural. Todas éstas serían muestras sutiles de dolor en perros y ocurren mucho antes de que se desarrolle una cojera, aunque en algunos es la cojera ostensible que lleva al reconocimiento del problema subyacente.

Como he dicho, la formación de los propietarios tiene una importancia capital, ya que los perros tratarán de no mostrar una debilidad si pueden evitarlo. Y es que, en la naturaleza, los individuos que muestran debilidad en un grupo social de cánidos corren el riesgo de ser expulsados o caer víctimas de otros predadores. Este instinto todavía está en nuestros perros, por lo que sólo mostrarán cambios muy sutiles, aunque estén sufriendo dolores extremos, hasta que ya no puedan aguantar más.

¿Qué problemas encuentras con mayor frecuencia en tu práctica profesional y, por otra parte, hay muchas diferencias entre los que tratas en perros de deporte respecto a los que aquejan a los de familia?

La parte principal de mi práctica profesional está relacionada con los perros deportivos. En el deporte pedimos a los perros que hagan tanto que llega a ser antinatural y provoca problemas, de poca entidad al principio pero que, de no recibir atención, escalan hasta convertirse en problemas de envergadura. También trato muchos casos de rehabilitación postoperatoria y postraumática. Trabajo mucho también con perros geriátricos, con el objetivo de mantenerlos en el mejor estado de salud posible.

Respecto a la segunda parte de la pregunta, en apariencia son muchas las diferencias entre perros deportivos y de familia. Sin embargo, cuando excluyes las causas de la lesión y el patrón muscular, los aspectos mecánicos de las mismas son muy similares, por lo que mucha de la experiencia acumulada tratando lesiones deportivas me ha servido para mi práctica con perros de familia. Y no olvidemos, por supuesto, que la mayoría de perros deportivos son, por suerte, perros de familia muy queridos por sus dueños.

¿Cuál es la edad apropiada para que un perro empiece una actividad deportiva, y cuándo debería jubilarse?

El entrenamiento básico (los buenos modales) puede y debe empezar desde el primer momento. Para vivir a gusto con un perro hay que cultivar un buen vínculo, y dicho vínculo se refuerza con cada interacción positiva. Se podría decir mucho acerca de la edad de comienzo, pero depende en gran medida de la raza, su velocidad de maduración y de qué deporte se trate. Por poner un mero ejemplo, con mi Cócker Spaniel de línea de trabajo, empezamos a asistir a clases de obediencia básica con 10 semanas de edad y las clases de Agility con 4 meses, pero no hizo un solo salto hasta cumplir los 13 meses. Sin embargo, con 5 meses de edad ya empezó a saltar para subir y bajar de los muebles, algo que no conseguí parar, de modo que probablemente se hizo más daño así que en los entrenos.

Respecto a la edad para la retirada, de nuevo depende del tipo de entrenamiento y el deporte que practiques, el historial de lesiones, el nivel al que compite etc. En general, si tu perro comienza a mostrarse incómodo, le cuestan los giros, los obstáculos o el junto… En fin, no hay unas reglas fijas para decidir cuándo debes parar de competir y desde luego depende mucho del deporte que practiques. Hay pros y contras de la retirada, pero siempre existe la posibilidad de participar en encuentros informales que os permitan seguir pasando un buen rato y hacer sentir a tu perro productivo, evitando al tiempo una excesiva presión en su cuerpo y articulaciones. Por supuesto hay razones multifactoriales para jubilar a tu perro que comentaremos a lo largo del fin de semana.

El Viernes 23 de Octubre lo dedicarás a tratar casos particulares previa cita, y me consta que hay algunos perros ancianos en esa lista. ¿Qué puedes hacer por ellos y cómo reaccionan al tratamiento? En general, ¿puede un perro alcanzar el último tercio de su vida en buenas condiciones músculoesqueleticas?

Con la edad emergen muchos problemas, y es que cada lesión –por pequeña que sea- que el perro ha sufrido a lo largo de los años tiene efectos acumulativos que se manifestan en forma de problemas. Por ejemplo, si te gusta correr y has dañado tus rodillas durante la práctica de esta actividad, es probable que en el futuro desarrolles un problema crónico de rodilla (especialmente a medida que el cuerpo envejece y tienen lugar otra serie de problemas pequeños). En resumen, las lesiones y los cambios microscópicos tienen un efecto cumulativo y crean problemas más adelante.

También hay que tener en cuenta que una lesión específica o un golpe pueden dar lugar a cambios que aumentan la presión sobre otras áreas, creando patrones de compensación a través del cuerpo. De este modo, una lesión de hombro puede derivar de un problema en una costilla y, a su vez, dar lugar a un problema en la zona lumbar y la pelvis del perro. Es decir, aunque observemos cojera en los cuartos traseros, la lesión original pudo ser en el hombro, dado lugar a dolor e inflamación en diferentes partes del cuerpo producto de un sobreesfuerzo para compensar la lesión original. Durante el seminario trataré de clarificar algunos de estos patrones de compensación, identificar la fuente de los problemas, todo ello con el fin de ayudar a los perros.

Además, el domingo por la tarde os enseñaré una serie de ejercicios que consisten en, evitando los grandes patrones de movimiento, concentrarse en estirar los músculos que tienen una tensión excesiva con el fin de restaurar patrones de movimiento de mayor calidad que el perro tuvo en el pasado. Por último, en los perros ancianos los nervios en las patas de atrás escasean provocando el arrastre de los pies o que se hunda el tren trasero. Os enseñaré también ejercicios para mejorar estos problemas. En general los perros ancianos responden bien al tratamiento, pero hay que tomar en consideración patrones conductuales muy enraizados cuando han sufrido dolor crónico durante años que, además, ¡les llevan a desarrollar mucho sus sistemas de alerta! Con frecuencia, inmediatamente después del tratamiento, los perros se muestran felices, más saltarines y capaces de moverse mucho mejor.

Mañana, segunda parte de la entrevista con Emma Fretwell…

• Más información: Seminario de Emma Fretwell “Rehabilitación y cuidados del perro deportivo y de familia”.

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