Estudio sobre el dolor articular en perros

El dolor en perros con osteoartritis canina (OA)

Estudio sobre el dolor articular en perros.

Se sabe que existe un desequilibrio en la sensibilización central y los controles endógenos del dolor en humanos afectados por dolor crónico. En gatos, se han descrito cambios nociplásticos, como el fenómeno de potenciación (es decir , disminución de la tolerancia a estímulos repetidos) utilizando un dispositivo mecánico validado que induce sumación temporal del dolor (STD).

El objetivo del estudio fue validar este método en perros y describir los perfiles pro- o antinociceptivos que se producen con la osteoartritis canina (OA).

Se evaluaron perros sanos ( N  = 4) y con OA ( N  = 31). Se probaron seis protocolos de estimulación de STD para determinar su fiabilidad y especificidad, en la parte media del antebrazo (0,38 Hz a 2–4 ​​Newtons [N], 0,25 Hz o 0,50 Hz a 4 N) o en la base de la cola (0,25 Hz o 0,50 Hz a 2 N).

Los controles endógenos facilitadores o inhibidores se evaluaron utilizando un umbral de dolor por presión (PPT) antes y después de TSP, o modulación del dolor condicionada (CPM) a través de un modelo isquémico, respectivamente.

Los estímulos pre/post PPT se utilizaron para calcular la proporción de facilitación (< 0%) o inhibición funcional (> 7%).

Los análisis estadísticos incluyeron el coeficiente de correlación intraclase, las correlaciones de Spearman, las pruebas de Fisher y Mann U , con α = 0,05. La respuesta a las puntuaciones mecánicas de TSP tendió a ser moderadamente fiable, mientras que la estimulación de la base de la cola disminuyó la variabilidad entre ensayos en comparación con la parte media del antebrazo para perros sanos ( P  = 0,029).

La respuesta fue específica, los perros OA toleraron un 50% menos de estimulaciones que los perros sanos a una frecuencia de 0,5 Hz y 2N ( P  = 0,008). Este protocolo condujo a hiperexcitabilidad espinal; entre los perros OA facilitados, el 45% presentó inhibición funcional frente al 73% para los perros no facilitados.

No se encontraron correlaciones entre la puntuación radiográfica, la puntuación ortopédica, la respuesta a la estimulación transcutánea mecánica ni la edad con las proporciones de facilitación o inhibición ( P  > 0,173).

Los perros con osteoartritis desarrollaron sensibilización central, reflejada en el fenómeno de potenciación sináptica. Se observó un desequilibrio a favor de los controles facilitadores endógenos, lo que sugiere fatiga del control inhibitorio y neuroplasticidad. La caracterización de la modulación endógena del dolor permitirá un mejor manejo del dolor en la osteoartritis, preservando el control inhibitorio y previniendo su fatiga.

En conclusión, la respuesta a la estimulación transcraneal mecánica se tradujo de gatos y se validó en perros en cuanto a su fiabilidad y especificidad. Los perros que padecen osteoartritis podrían desarrollar sensibilización central caracterizada por hiperexcitabilidad espinal. Se observaron fenotipos pro- y antinociceptivos, con un aumento de la facilitación endógena del dolor o de la neuromodulación inhibitoria. Una mejor caracterización de este desequilibrio facilitación/inhibición permitirá el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que favorezcan los controles inhibitorios.

• Más información: Estudio completo.

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